[00:00] Entrevistadora: Gracias por aceptar participar. Para empezar, ¿me puedes contar cuánto tiempo llevas trabajando desde casa? [00:06] Participante 1: Claro. Ya son cuatro años. Empecé en la pandemia, como todos, y cuando la empresa nos pidió volver, yo pedí seguir en remoto. [00:15] Entrevistadora: ¿Y qué pesó más en esa decisión? [00:20] Participante 1: Sobre todo el tiempo. Tardaba una hora y media en ir y una hora y media en volver. Son tres horas al día que hoy uso para dormir mejor y para recoger a mi hijo en la escuela. [risas] Él se queja de que ahora llego demasiado temprano. [00:34] Entrevistadora: Antes de grabar comentaste que al principio fue difícil. ¿Qué fue lo más difícil? [00:41] Participante 1: Separar las cosas. Mi escritorio era la mesa de la cocina, así que el trabajo nunca terminaba de verdad. Contestaba mensajes a las diez de la noche. Solo mejoró cuando armé un rincón solo para eso y acordé con el equipo una hora para parar. [00:59] Entrevistadora: ¿Y la relación con el equipo cambió de alguna forma? [01:04] Participante 1: Cambió. Hablamos menos por casualidad, esa charla de pasillo desapareció. Por otro lado, las reuniones son más cortas y más concretas. Extraño a algunas personas, pero no extraño la oficina. [01:22] Entrevistadora: Si pudieras cambiar una cosa de tu trabajo hoy, ¿cuál sería? [01:27] Participante 1: Ver al equipo por lo menos una vez al mes. No por obligación, sino para mantener el vínculo. Creo que el remoto funciona mejor cuando las personas ya se conocen de verdad. [01:42] Entrevistadora: Perfecto. Muchas gracias por la conversación.